CON LA IGLESIA HEMOS RODADO

La Iglesia siempre ha “demonizado” categóricamente a todas aquellas manifestaciones culturales que se han mostrado irreverentes con la religión católica, y en la actualidad no les falta trabajo, ya que la debilidad de los tradicionales valores místicos ha animado al mismísimo James Cameron, autoproclamado como “el Dios del mundo” al recibir uno de los Oscar por Titanic, a producir un documental en el que se asegura que Jesucristo tuvo un hijo con María Magdalena y se pone en tela de juicio la virginidad de María.
“La tumba perdida de Jesús” es un documental de Discovery Channel en el que se desvelan los resultados de un estudio de diez tumbas descubiertas en unas cuevas de Jerusalén, y que sometidas a pruebas de ADN, según Cameron, se ha comprobado que corresponden a la familia de Jesucristo, desvelando nuevos datos de la misma. Este documental recuerda otro de hace casi exactamente un año, “El evangelio según Judas”, en esta ocasión de National Geographic, que contenía polémicas revelaciones de Jesucristo a Judas, quien traicionaría al hijo de Dios por petición expresa del mismo.
Pero, no solo la Iglesia tiene que lidiar con la “realidad” de los documentales, sino que la ficción no es ajena a las críticas del cristianismo más conservador, ya que este fin de semana el “peculiar” director y escritor Ray Loriga remueve el que quizás sea el mito más venerado del catolicismo patrio, Santa Teresa de Jesús. Esta Santa, conocida por sus levitaciones, y humanizada aún más por Concha Velasco en una reconocida serie de televisión, ha sido devuelta a la actualidad por uno de los más afamados representates de la “Generación X” en España, Loriga, quien ha contado con Paz Vega para recrear el lado más carnal de Santa Teresa de Jesús, cuya unión con Dios y su representante en la tierra supera los límites aceptados por los herederos de la palabra del Señor.
Estos hechos han devuelto a mi memoria las impactantes imágenes que a finales de los años 80 mostraban a fervientes católicos arrodillados orando a las puertas de los cines, rosario en ristre, pidiendo por el alma de los espectadores que acudían a ver “La última tentación de Cristo”, del ahora oscarizado Martin Scorsese.

Anuncios