Elegir o no elegir

No sé por qué, pero lo cierto es que el resultado de las elecciones francesas me ha dado un poco igual, y otro poco lo mismo.

No veo diferencias sustanciales en las políticas de Royal y Sarkozy. Tal vez en materia de seguridad y de integración tienen posiciones más encontradas, pero una vez en el gobierno, seguramente Royal se endurecería y Sarkozy se ablandará, acabando los dos en el mismo punto.

Estas elecciones me han hecho acordarme de aquellas palabras que Perez Esquivel achacaba a Galeano contando un cuento en el que decía que sentado en un restaurante escuchó al cocinero en la cocina hacer una pequeña asamblea con la gallina, los patos y los cerdos.

El cocinero les dijo:

– Los he convocado para preguntarles con qué salsa quieren ser cocinados.

Los pobres animales quedaron estupefactos hasta que la gallina respondió:

– Yo no quiero ser cocinada.

– No, no – respondió el cocinero a su vez – eso está fuera de toda discusión, ustedes lo único que pueden escoger es con qué salsa quieren ser cocinados.

Royal es una salsa más dulce, Sarkozy una más agría – o tal vez más que salsas son queso y chocolate – pero los franceses seran cocinados irremisiblemente.

Yo casi que incluso prefiero que haya ganado Sarkozy, ya que así el enemigo estará más claro, que con gente como Royal o Zapatero, hasta da cosa quejarse. Royal es un lobo con piel de cordero, Sarkozy, un lobo con piel de lobo. Un enemigo más reconocible.

Ahora pienso en aquel capítulo de la serie Futurama en el que se celebraban elecciones al Mundo y los dos candidatos eran dos clones llamados John Jackson y Jack Johnson que en un hilarante debate sentenciaban:

– Su impuesto de 2 $ sobre los carburantes me parece excesivo. – exponía uno.

– Pues a mi su impuesto de 2 $ sobre los carburantes me parece demasiado bajo. – replicaba el otro.

Pues eso mismo… que gano la cabeza de Nixon sobre el cuerpo de Bender. Y es que entre Sarkozy, Bender, Royal, Zapatero, Nixon o Arguiñano… ¿A quién eliges?

Empieza a ser inevitable con el actual sistema político no darle la razón al escoces George Bernhard Shaw cuando decía, “La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos.”

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