Que mi nombre no se borre

Como ya comenté, la semana pasada estuve en unas jornadas en las que se hablo de muchos temas, “La recuperación de la memoria de la lucha antifranquista” entre otros. Tuvimos la ocasión de escuchar las experiencias de Concha Carretero, miembro de las JSU y PCE que cuenta ahora con casi noventa años.

Lo que más llama la atención, aparte de todo lo vivido, es como después de tantos años, tanto sufrir, tantas desilusiones y demás, sigue teniendo esa convicción y ese espíritu luchador. Nos decía que ojala jamás tengamos que vivir lo vivido por ella pero que había que hacerlo y que si tuviese que hacerlo otra vez lo haría sin dudarlo. La verdad, nos puso a todos los pelos de punta.

Por la tarde vimos el documental “Que mi nombre no se borre de la historia” que nos cuenta la historia del fusilamiento de Las Trece Rosas. Aquellas mujeres, muchas menores de edad, fueron compañeras de Concha en prisión y los testimonios de las supervivientes no dejan indiferente a nadie. Después de tantos años, solo con recordar, no pueden reprimir las lágrimas y los que vemos la historia a distancia, y sin ni tan siquiera conocer los últimos restos de aquel régimen, a duras penas conseguimos retener las nuestras.

Con ojos lloros, espiritu joven y cantando la canción de las JSU, se despidió Concha Carretero de los allí presentes animandonos a luchar por aquello en lo que creemos.

No he podido encontrar el documental pero aqui os dejo el encuentro digital con Carlos Fonseca, director de la película.

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