The Rolling Stones

Son muchos los que aseguran que, hoy por hoy, no se puede asistir a un mejor espectáculo musical que el que son capaces de ofrecer The Rolling Stones en concierto. No se equivocan. Si algo se puede decir del concierto que sus satánicas majestades ofrecieron en Donostia la noche de San Juan es que fue espectáculo y entretenimiento puro.
Y así comenzaron, descargando energía con temas como Start Me Up o You got me Rocking, o haciendo corear Ruby Tuesday a la masa que se agolpaba en el cesped.

Los viejos rockeros tienen dos opciones para no morir al convertirse en dinosaurios. La primera es coquetear con el jazz y recluirse en teatros, la segunda, pasar de sus últimas grabaciones -probablemente sin éxito comercial -, y ofrecer en sus conciertos sus clásicos de toda la vida para deleite de cualquier público. En la recomendable película de Alan Parker, “The Commitmments”, su protagonista aseguraba que el jazz es una masturbación musical mientras el Soul es el ritmo del sexo. Esa es la diferencia entre hacer música para que se divierta el que la interpreta o hacer música para que la disfrutemos todos. Y los Rollings no hacen Jazz, hacen Soul y del bueno. Tanto que les da por homenajear en el primer cuarto del concierto a James Brown y dejar que el público llegue al éxtasis con una Laura Fischer que salta del coro a comerse el escenario cual Tina Turner.

El concierto prosiguió con Keith Richards tomando la voz cantante con dos blues junto a Ron Wood luciendose con el slide en una guitarra acustica. Este impás sirvió, tanto a ellos como al público, para coger aire para el momento álgido del concierto, bajo los versos de It’s Only Rock’n’roll, la batería de Charlie Watts con el resto de Stones alrededor se desliza hasta el centro del estadio para acabar el concierto con algunos de sus himnos, incluida Satisfaction.

A la vuelta, una gigantesca boca hinchable les esperaba en el escenario principal. Otro guiño de una producción impecable que se esmeraba en dejar constantemente a los espectadores con la boca abierta, no podía ser de otro modo. Comenzaban aquí los bises con sus temas más rockeras acompañados de fuegos de artificio.

Un Mick Jagger al que le sobraban tablas en el escenario, hizo un alarde de comunicación con el público pese a no enrollarse en ninguna presentación, con un lenguaje gestual que domina como un maestro sin ningún tipo de rollo mesiánico como los que acostumbra Bono de U2. El alarde físico final con una carrera hasta el centro del estadio y vuelta para seguir cantando fue comentado por los que habitualmente pueblan las gradas de Anoeta durante la temporada de fútbol. No habían visto a nadie correr tanto en el estadio durante esta temporada.

Con una banda que ha editado 80 singles en su carrera artística es inevitable que todos los presentes en su concierto echaran de menos alguna canción, algunos recordarían Angie o Wild Horses, otros Anybody Seems My Baby, tal vez algunos Emotional Rescue o Don’t Stop, no sé, yo me quedé con las ganas de You Can’t Always Get What You Want así que me doy el gusto de dejarla aquí.

Para el que quiera saber que es lo que vivimos los allí presentes, o incluso revivirlo, tenemos la suerte de contar con la inmediated de la red, plagada ya de fotos y videos. Además dejo el tracklist del concierto.

Fotos en flickr:

Videos:
Tracklist completo del concierto:

1. Start me up.
2. Let’s Spend the Night Together.
3. Rough justice.
4. All Down the Line.
5. You Got Me Rocking.
6. Ruby Tuesday.
7. Can’t you hear me knocking..
8. I’ll go crazy.
9. Tumbling Dice.
10. You got the silver.
11. Wanna Hold You.
12. It’s Only Rock’n Roll.
13. It’s All Over Now.
14. Satisfaction
15. Honky Tonk Women.
16. Sympathy for the devil.
17. Paint it black.
18. Brown sugar.
19. Jumpin Jack Flash.

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