Idealismos y realismos

Galeano pasó por mi mente un par de veces esta tarde, en uno de esos eternos cafés arreglando en mundo. En algún video lo oí decir que el miedo al cambio, la aceptación de que esto es así y nada podrá cambiar, es uno de los peores miedos, porque es un miedo que acaba con la esperanza.

Cada día me parece que tiene más razón. Cada vez son menos los que creen que las cosas pueden cambiarse, ya no grandes cambios, ni siquiera pequeños pasos para que lo que nos rodea sea mejor. No se si me entristece, me da pena o me desilusiona, pero me decepciona tanto ver que gente de veinte años piense que no se puede hacer nada…Puedo entenderlo en la gente que lleva toda la vida intentando cambiar las cosas y ve que poco o nada ha cambiado pero, ¿nosotros que no hemos hecho nada más que empezar a plantearnos las cosas? No lo entiendo de verdad.

Sera que soy una ilusa, que me quede con los sueños, que me niego a aceptar que esto tenga que ser así. No lo se, pero yo me quedo con aquello que decía Galeano de que las utopías sirven para hacernos caminar.

Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.

Anuncios