Holanda

Estos días hemos podido hacer una ruta por el país de los canales, las libertades y las bicicletas observando algunas cosas que diferencian a los países bajos de nosotros.

En general la gente es muy simpática, te ayudan en todo lo que pueden y siempre contestan agradablemente, incluso en las estaciones y sitios parecidos, en los que normalmente no han solido recibirme con más que un gruñido. Quizá lo único un poco extresante son las bicis que pasan a toda velocidad y que nos gritan (si es que se le pude llamar grito) porque nosotros ni siquiera miramos si viene alguna…

Las ciudades están limpias, algo difícil de creer después de vivir en Roma unos meses pero es así. No se nota la nube de contaminación y podría decirse que la acústica ni existe. Evidentemente hay ruido pero no más de lo que puede haber en una ciudad con ese numero de habitantes. Consecuencias de que la mayoría de ciudadanos utilicen bicicletas y transporte publico para moverse por las ciudades…

Puede que lo que más nos sigue sorprendiendo sea lo correctos que son. Nadie olvida pagar el autobús o cualquier otra cosa aunque no haya un revisor o una barrera que les impida el paso. Seguramente sera porque a diferencia de nuestra filosofía (ya pagan todos, si yo no pago no pasa nada) la suya es que esto funciona porque todos pagan. Supongo que sera por ello que los estudiantes disponen de un carné con el cual pueden viajar por todo el país y utilizar todos los transportes publicos gratuitamente.

Evidentemente tambien tienen cosas malas, las comidas no es que sean lo mejor, tienen una mezcla de platos belgas y alemanes, y la vida acaba muy pronto…para las seis o siete de la tarde es poca le gente que anda por las calles y los que hay o salen del trabajo o se retiran después de tomarse algo con los amigos…

Aún asi me ha gustado el pais. Podría vivir alli una larga temporada

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