Yo no soy Bush

La que fue la frase del tercer debate salió de la boca de McCain “Yo no soy el presidente Bush: Si Ud. quería enfrentarse a Bush debería haberse presentado hace 4 años”.



Después de ver al día siguiente este momento recogido en todos los periódicos y medios lo primero que pensé es que este protagonismo le vendría bien a McCain.

Coincidiendo con este periodo electoral había pensado leer “No pienses en un Elefante”, un libro escrito por el lingüista George Lakoff que aniliza el lenguaje cognitivo en el ambito político. Al parecer, Lakoff escribió este libro cabreado con los democratas por sus continuas derrotas electorales (exceptuando a Clinton) que debieron llegar al colmo cuando alguien como George Bush fue elegido dos veces presidente del Gobierno.

Se preguntó qué podían saber los conservadores que no supieran los liberales y como los primeros han sido capaces de difundir sus valores y su visión del mundo a costa de los segundos.

Para Lakoff, neoconservadores y progresistas poseen visiones de la familia diferentes: el primer caso, está basada en el concepto de autoridad y en el segundo en el de la comprensión; el segundo caso, en uno de libertad y cooperación. Y esto define sus valores.

A estos valores se ataca “enmarcando” el lenguaje. La neurolingüistica establece que pensamos en términos de marcos mentales y metáforas, antes de entrar en el razonamiento analítico. Estos marcos mentales están en las sinapsis de nuestro cerebro.

Cuando la información que recibimos (los datos) no se conforman a los marcos inscritos en nuestro cerebro, nos quedamos con los marcos e ignoramos los hechos.

El libro se basa en la paradoja de que si alguien nos propone que durante un minuto intentemos no pensar en un elefante, no lo conseguiremos porque justamente el no pensar en un elefante hace que el elefante esté presente en nuestra cabeza.

Lakoff decidió escribir este libro despues de que Kerry perdiera las elecciones con una campaña nefasta y aun así obtuviera un alto número de votos, que decían “no a Bush”, es decir Kerry no contaba.

Volviendo al principio, me replanteo a quién favorece la frase de McCain, ya que si cuando nos dicen que no pensemos en un elefante, inevitabelmente pensamos en el elefante, ¿en qué pensamos cuando McCain dice: “Yo no soy Bush”?

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