Just See It

El buen cine está, hoy en día, en televisión. Se dice con insistencia, desde hace tiempo (y no sin razón), que la creatividad en el desarrollo de tramas y personajes brilla ahora no en la gran pantalla sino en la pequeña (“Los Soprano”, “Perdidos”, “El ala oeste de la Casa Blanca”, “The Wire”, etc). Y si hablamos de narrativa visual, de originalidad, inventiva e impacto en el tratamiento de la imagen, el nicho de talento sería sin duda la publicidad.

Yendo aún más lejos, hay quien opina que los grandes films del siglo XXI no los produce Warner, ni Fox, ni Metro (es decir, Sony) sino otra empresa cuyo nombre, de cuatro letras, está tomado por lo visto de una diosa griega: Nike.

Griega o no, es una verdad como un templo que Nike se rodea de lo más granado del Olimpo cinematográfico para crear sus spots. Y basta para ello con dos ejemplos que podremos ver unas líneas más abajo. Ambos, curiosamente, usan el referente del fútbol americano. Y asombra cómo un deporte tan ajeno a nosotros (y casi tan aburrido como el beisbol) se convierte, en esas dos películas de un minuto, en la metáfora perfecta del sacrificio, el esfuerzo, la superación personal, la épica. El destino.

“Destino”, “Fate”, es precisamente el título del primero de los spots. No sorprende que sea bueno conociendo los nombres a él vinculados: dirige David Fincher (“Seven”, “El club de la lucha”, “Zodiac”), la fotografía es de Emmanuel Lubezki (“Hijos de los hombres”, “Sleepy Hollow”, “Como agua para chocolate”) y la música es de Morricone (concretamente, una remezcla de uno de los temas principales de “El bueno, el feo y el malo”).

En resumen: cine con mayúsculas, en un formato (sólo) aparentemente minúsculo. Obras maestras de poco más de sesenta segundos. Si vender zapatillas le sirve a Nike para sufragar los costes de spots como éstos, que la diosa griega vele por sus ventas. Por mi parte, sólo puedo decir una cosa: Just See It.

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