Esperando a Obama

En los años 40 Samuel Beckett daba un punto álgido al teatro de lo absurdo estrenando la obra “Esperando a Godot”, en la que dos vagabundos esperan en vano junto a un camino a un tal Godot, con quien quizás tienen alguna cita.

El público nunca llega a saber quién es Godot, o qué tipo de asunto han de tratar con él. En cada acto, aparecen el cruel Pozzo y su esclavo, seguidos de un muchacho que hace llegar el mensaje a los vagabundos de que Godot no vendrá hoy, “pero mañana seguro que sí”.

Anuncios