Mis peros a la Acampada de Donostia

Las acampadas promovidas por los que salieron a la calle el #15M (esta fecha irá ya para siempre con la almohadilla por delante), están consiguiendo algo increible, que la gente opine y hable sin miedo de expresar su opinión en la calle con sus conciudadanos. Han conseguido romper lo que se daba en llamar La Espiral del Silencio, y le han dado voz a personas, que por lo que he visto, tenían muchas ganas de ser preguntadas.

Sin embargo sus organizadores se han visto seducidos por los medios de comunicación que les criticaban no tener propuestas y se han lanzado a realizarlas… todas. Han olvidado que lo más importante no es demostrar que saben cómo cambiar el mundo (si es que saben como hacerlo), si no que pueden cambiar a todo aquel que se acerca a las concentraciones y participa. Y esa es precisamente su fuerza.

De las 16 propuestas de Sol, que ya me parecen demasiadas, los donostiarras anuncian que trabajan sobre 21, lo cual significa que será menos la gente que va a poder estar de acuerdo con todas ellas y que no se han dado cuanta de que muchos de los problemas de este sistema no son más sintomas que producen los tres o cuatro organos enfermos, y que aliviando los sintomas, no se cura la enfermedad.

Los males endémicos del sistema que queremos cambiar empiezan a contagiarse. “Yo no estoy de acuerdo con todas las propuestas pero he renunciado a mis reivindicaciones por el movimiento, y eso debemos hacer todos” Dijo en la asamblea uno de los organizadores. No sé, a mi esto me suena a esa petición de “Voto útil” que tan alejada está del llamamiento al voto responsable con el que nació el movimiento.

Roberto, algunos de los amigos a los que arrastré hasta el Boulevard -“me gusta pero sobran cosas para acabar de seducirme” -, alguna de las personas a las que escuchaba charlar mientras se abucheaba a un chico que salía a pedir que se tuviera en cuenta a los que simpatizan con PP o PSOE, gente que ya lo expresa por internet en otras acampadas como la de Granada, dejan claro que es necesario volver al espiritu de las manifestaciones convocadas por Democracia Real Ya, que llevaban 12 propuestas con las que es muy dificil no estar de acuerdo se sea de la ideología que sea.

La indignación ha sido el factor común que nos ha llevado a salir a la calle, reclamemos ahora unas propuestas básicas que sean nuestro mínimo común multiplo.

Escolar, Enrique Dans o Ricardo Galli, suplican un consenso de mínimos absolutamente necesario para que esto sea el movimiento de todos.

Anuncios