Crónicas del Zinemaldi: Antes de que el diablo sepa que has muerto

Volver al cine años después para ver una peli que ya has visto no es habitual. Más si vuelves al mismo cine, si ahora la proyección es en versión original y si la vez que saliste de su estreno lo hiciste con tan mal cuerpo que no solo no te habías atrevido a volver a verla si no que apenas pudiste comentarla.

Este año el Festival de Cine de San Sebastián ha intentado llevar mucha gente a las salas de los cines donostiarras programando un ciclo de cine negro americano reciente, titulado American Way of Death, proyectaba historias de éxito en taquilla como “Seven”, “Heat”, “Reservoir Dogs”, junto con éxitos de crítica como “Muerte entre las flores” “Memento” o alguna rareza como “Kiss Kiss Bang Bang” o… “Antes de que el diablo sepa que has muerto”.

Esta última es la pelicula que me atreví a volver a ver.

Y es que una vez superada la crudeza de un final que te deja sin aliento hay que reconocer que la pelicula es buena. Arriesgada en su estructura narrativa, sobretodo teniendo en cuenta que Sydney Lumet la dirigió con 83 años, y es admirable que con esa edad y prestigio, alguien aún tenga tanta fascinación por su trabajo que se atreva a innovar.

Entre lo más destacable, los flashbacks a escenas anteriores desde el punto de vista de otro de los personajes, aportándote un poco más de información al puzzle de la trama son para disfrutar del cine.

Así que no tuve más remedio que volver a una sala en el transcurso del Zinemaldi aún a riesgo de que el diablo se entere de si he muerto o estoy vivo. A la salida del cine, en una terraza de la Plaza Sarriegi en la que no llovía, comentábamos la película y un par de cañas nos ayudaban a decidir volver al cine más tarde, para procurar pasar un rato en el paraiso viendo “The Artist”.

Si lo logramos o no, lo contaré pronto.

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