Algunos apuntes sobre el debate

Hoy todo está repleto de tertulianos haciendo balance de lo que fue el debate, de quien ganó, quien la cagó más etc. Como seguro que hay expertos que lo hacen mejor que nosotros y otros ya han hecho análisis bastate acertados, voy a dedicarme a hacer un pequeño resumen de las cosas que me llamaron la atención.

  • Rajoy se pasó la noche leyendo. Ni siquiera fue capaz de dar el pésame a la familia del militar muerto sin mirar a sus papeles. ¡Y eso que se pasó el fin de semana en su despacho con las fichas! Para mi que estaba viendo como el Madrid machacaba al Osasuna. Por cierto, un aumento de sueldo para el que contó las veces que miraba cada uno al papel
  • Rubalcaba miraba a cámara pero no sé muy bien por qué no dejaba de pestañear, poniendo nerviosos a los cerca de 12 millones que veíamos el debate. Por no hablar del tartamudeo que le entro al despedirse.
  • Hubo un momento en el que Rubalcaba dijo que no se había dado “una peseta pública” UNA PESETA!!! yo ya no sé si hablaba en pasado o se refería al futuro. Después llegó el turno de la cinta. Sí, ya te pasaré la cinta. La mitad de los que veíamos el debate nos vimos con el bic en la mano y los que acaban de cumplir los 18 se preguntaban que era eso de las cintas.
  • Llegado el turno de los matrimonios homosexuales, perdemos el hilo y ya no sabemos si somos nosotros o es cierto lo que oímos. ¿Hablan de diputaciones? Mi mesa cojea hizo el mejor resumen:
  • Rajoy intenta dejar mal a Rubalcaba, empieza a ir de listo hablando de pueblos y se pierde, poniendo en Cádiz pueblos de Sevilla. Esperad cuando mi generación, si la de la ESO, esté en edad de presentarse a presidentes. Ahí si que vais a flipar. 
  • Sin duda la palabra de la noche será ‘inshidiash’ ¿cuantas veces lo repitió? ¿y cuantas referencias hizo Rubalcaba al programa del PP? Por cierto, otro aumento para el que se haya leído la chapa de 210 páginas
  • El momento Ciao Italia! de Campo Vidal. Nada, que como no tienen sus propios problemas se van a poner a ver un debate así de interesante. Después pensó que era mejor desaparecer del debate y se puso a leer a García Marquez. 
  • Cuanta ternura con aquello de “yo lleve la luz”. Casi lloro de la emoción.
  • Por cierto, los rótulos no tienen desperdicio. ¿De verdad estamos en 2011? Nada, que mi generación vio la televisión que nunca vimos.
Y sí, todo esto por el módico precio de 550.000€. Para que 37 millones no lo viesen, la mitad lo viesen por ser forofos de su candidato y la otra mitad lo viésemos para meternos con ambos. Sí, puede que incluso alguien cambie el voto después de esto. 
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