Gingrich devuelve la emoción a las primarias republicanas

Gingrich ha demostrado que una semana puede ser mucho tiempo en política y es que hace unos días, Romney partía como favorito, con una ventaja de dos dígitos y en una sola semana ha pasado a quedar segundo con el 28% de los votos, por detrás de Gingrich que ha acabado con el 40%

Si algo ha quedado claro, es que Romney es incapaz de convencer a la derecha más conservadora y que Gingrich se peleará con todo lo que encuentre en su camino para llegar a la nominación. Esta misma semana en la que su exmujer daba una entrevista y parecia que acabaría con sus expectativas en Carolina del Sur, el tipo subió al escenario y con toda la cara del mundo se defendió ante la prensa “pro Obama” que no hace más que atacarlo a pesar de que el sea un hombre con principios incorruptibles. Es cierto que John King tampoco anduvo fino al empezar el debate intentando dar un golpe totalmente esperado, del que Gingrich salió favorecido utilizando ese victimismo y tono de indignado, poniendo en pie a los hooligans los asistentes.

Mientras tanto, Romney iba perdiendo posiciones con unos debates bastante regulares (incomprensible como no se preparo mejor para los ataques sobre la declaración de la renta que no ha publicado) y la carrera hacia la nominación que parecía ya terminada vuelve a igualarse. Ahora mismo Gingrich cuenta con 23 delegados de los 1144 que se necesitan para salir elegido. Romney cuenta con 19. Esto hace que la campaña se alargue hasta al menos el super martes ya que, aunque puede que el éxito de Gingrich no se repita en Florida, un estado más grande y en el que hace falta mucho dinero para montar una campaña importante (cosa que le sobra a Romney), tampoco este llegará con la gran ventaja que se esperaba. Parece que Santorum y Paul siguen pero es más que probable que su presencia sea mucho menor, debido a los precios para anuncios etc.

Visto el tono empleado hasta ahora y lo igualada que se ha puesto la pelea, podemos esperar unas semanas de campaña negativa entre ambos. Tampoco es que sea algo nuevo, pero se intensificará. Este es el anuncio que ha utilizado la campaña de Gingrich los último días: Desperate

Mientras tanto, los demócratas son los que más tienen que celebrar y es que un hombre como Gingrich no podría ganar a Obama en unas generales, ya que es difícil que los indecisos e independientes se decanten por alguien tan conservador. Un tipo duro que acusa a Obama de anti-religioso, amigo de los musulmanes y que por si él fuese bombardearía media Europa lo tiene difícil, a pesar de que hay una gran parte del partido republicano que defiende la necesidad de elegir a un conservador de verdad. Habrá que ver si al final gana el candidato del stablishment, que es realmente el único con alguna opción de ganar a Obama, o si ganan las entrañas y Gingrich acaba siendo elegido.

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