Newt se apaga

Ayer era el día en el que Newt Gingrich debía aprovechar hasta el último minuto para hacer ver que puede ser mejor que el resto en los debates y no lo hizo. Romney se preparo bien las respuestas, y aunque tuvo varios errores que seguro utilizarán después, estuvo muy por encima de Newt. Lo intentó también con el moderador, atacándolo como suele ser habitual diciendo que esa pregunta no tenía sentido alguno. Esta vez sin embargo, el periodista no se arrugo ante los ataques y lo hizo contestar. Y ahí acabó el mito (creado por él mismo) de que es el único capaz de ganar a Obama en un debate.

Durante todo el debate escuchamos a los candidatos hablar de inmigración, donde siguen hablando de la auto-deportación, opción en la que si de verdad creen están peor de lo que pensaba; la luna, que si hay que crear colonias o no, que si enviamos a políticos para allí, etc. (sí, esto pasó aunque parezca mentira) y preguntas sobre primeras damas.

A parte de estas cosas absurdas, hablaron también de sanidad, donde Santorum, que no tiene nada que hacer, al menos presentó batalla a Romney y su plan, muy parecido al Obamacare. Hubo también tortas entre Gingrich y Romney sobre quien tuvo más cara al hacer su fortuna; que si tu has tenido pasta en Goldamn Sachs y has dejado en la calle a un montón de gente, que si tu has estado de lobbysta, que si Fannie&Freddie, etc. Vamos, una pelea en la que ninguno sale bien parado y no da más que munición a los demócratas.

Ya la presentación de los candidatos indicaba como iría la noche. Gingrich y Romney en el centro, uno al lado del otro para que la cámara los tuviese a ambos en plano sin problemas. Paul y Santorum, ambos sin nada que hacer, uno a cada lado.

Las encuestas dan una pequeña ventaja a Romney en Florida, que celebra las primarias el próximo martes. Newt no tendrá más debates hasta dentro de casi un mes, por lo que pierde una de sus mejores armas para pelear contra la maquina todopoderosa de Romney, que cuenta con mucho más dinero para seguir con una campaña potente. Parece que la candidatura de Romney vuelve a estar más clara aunque Gingrich peleará hasta el último suspiro. Esto sin duda, traerá más problemas al GOP, que se desgastará en peleas internas, en vez de centrarse en pelear contra Obama.

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