Romney gana pero siguen las dudas

Romney ha ganado en Arizona, que era lo que se esperaba viendo las encuestas de las últimas semanas y ha conseguido vencer a Santorum en Michigan, por la mínima, solo tres puntos. Es una victoria importante pero ganar con esa diferencia en su estado natal dice muy poco a favor de su liderazgo.

Se suponía, a primeros de mes, que Romney ganaría con un amplio margen en su estado de origen pero Santorum, el no-Romney del momento, recuperó posiciones hasta llegar muy ajustados a la cita con las urnas. El debate del pasado miércoles no ayudó nada a Santorum, donde llegaba como favorito y tuvo que defenderse de los ataques de Romney, que total, poco más tenía que perder. Su estrategia funcionó y consiguió hacer llegar el mensaje de que Santorum es un hombre con todos esos feos vicios de Washington, lo que le ha permitido llegar ajustado a Michigan y no darse un tortazo espectacular.

Arizona no ha dejado lugar a dudas y Romney ha ganado con un 40% de los votos, muy por delante de los otros tres candidatos. Esta es una victoria importante para su campaña, ya que en este estado, los delegados no se reparten proporcionalmente. El ganador se lleva los 29 delegados que están en juego.

Como cada vez que vuelve a ganar, en su discurso de victoria no hubo ninguna referencia a ninguno de los otros candidatos. Se centró en Obama, con el que más que probablemente tendrá que enfrentarse en noviembre. Aún así, Romney sigue teniendo problemas con el voto conservador (ven en el a un tipo demasiado moderado) y la clase trabajadora y es que, declaraciones como las últimas sobre los Cadillacs de su esposa poco ayudan (además de las anteriores con apuestas de 10,000$, amigos dueños de equipos de la NASCAR etc.)

La próxima cita importante será el Supermartes del 6 de marzo, donde habrá primarias en 10 estados (se reparten 437 delegados). Santorum parte como favorito en Ohio y Tenesse entre otros; Gingrich en principio ganará en Georgia que es su estado, por lo que en principio, tampoco el Supermartes dejará un candidato claro. Esto tiene toda la pinta de que será una larga y dura pelea, que por mucho que se empeñen algunos en comparar con la campaña entre Clinton y Obama del 2008, nada tiene que ver. En aquellas primarias ambos eran populares, aquí es una pelea para encontrar al menos malo.

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