El Rey y las cacerías

Estos días se ha hablado mucho de lo inapropiado del viaje del Rey con la que está cayendo (es que si no lo digo no estoy en la onda). Muchos dicen que es un mal ejemplo, tanto despilfarro mientras en el país del que es jefe muchos no llegan a fin de mes. Ayer repasaba El Principe de Maquiavelo y encontré la explicación a todo este lío:

(…) no debe jamás apartar del pensamiento el ejercicio de la guerra, y en la paz ha de ejercitarse más aún que en la guerra, cosa que puede hacer de dos maneras: con las obras y con la mente. Respecto a las obras, además de tener bien organizados y preparados a sus soldados, debe participar siempre en cacerías para acostumbrar el cuerpo a las incomodidades y, al tiempo, conocer la naturaleza de los lugares observando dónde se alzan las montañas, dónde se abren los valles, por dónde se extienden las llanuras y cómo son los ríos y ciénagas; todo ello con la máxima atención. Tal conocimiento es útil en dos sentidos: primero, aprende a conocer su estado y a entender mejor su defensa; segundo, mediante el conocimiento práctico de estos lugares, facilita la comprensión de cualquier otro lugar que tenga que explorar de nuevo (…)

Gente mal pensada que cree que se va a África a matar Dumbos mientras visita a su amiguita. Él realmente se estaba preparando por si aparece por ahí algún Trillo con ganas de empezar las Malvinas 2.

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