Estamos en campaña

El 21 de octubre se celebran las elecciones al parlamento vasco. Mi pronóstico: gana el PNV pero sin mayoría. Y eso que el nuevo logo del partido tiene un parecido sospechoso al logotipo de Pepsi… pero Urkullu está en todo los sitios, sí sí, en todos. Los autobuses llevan su cara, en las pantallas aparece un video que él mismo protagoniza,… la campaña parece haber salido de la obra 1984.

Sin embargo, los de EH Bildu son más de calle, de poner un stand y dar folletos directamente en mano. “6 medidas para dar la vuelta a la situación” se titula, con código QR incluido, un folleto que explica qué se debería hacer para salir de la situación en la que nos encontramos. 6 medidas, solamente 6. No parecen muchas, pero tampoco parecen ser fáciles de alcanzar.

10 son, en cambio, las propuestas que presenta Izquierda Unida-Los Verdes. 10 puntos que se pueden profundizar a través de otro código QR, con el que puede descargar el programa electoral completo. Al parecer, la izquierda apuesta por el cambio, comenzando por el tecnológico.

Por otro lado, Basagoiti envía una carta personalizada (Querida Jaione, dice) por correo franqueado donde emplea el miedo como arma principal. “Tú sabes que sólo el PP puede defender con valentía un futuro sin riesgos dentro de España” dice, y emplea palabras como “amenaza”, “riesgo” o ”imposición” para referirse a los independentistas. No habla del programa, el PP nunca habla del programa…
UPyD, el partido de Rosa Diez, sigue la línea del PP y manda una carta en la que se habla de ETA y poco más. Termina con una cita de Fernando Savater, quien ha estado en varios actos del partido, aunque no con tanta emoción como el también escritor Álvaro Pombo.
Por último, “estamos a lo que tenemos que estar” dice Patxi Lopez mientras trabaja delante de un ordenador. Su cara aparece en los nuevos vagones del metro de Donostialdea, casualmente también estaba en un tren cuando se anuncio el fin de ETA, hace casi un año. Puede que ese transporte no sea el más indicado para plasmar su campaña, ya que es bastante inapropiado que el fin del terrorismo te pille de interrail. Por eso el lema “estamos a lo que tenemos que estar” termina con un gran asterisco.
Y sí pensáis que después de este análisis sé a quién votar, estáis equivocados. Seguramente se debería hacer un análisis más profundo, pero no sobre los partidos, sino del sistema político y electoral.
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