El primer boceto

Mis crónicas marcianas a medias con José Saramago y a otras medias con Kanif Beruna que aún no tienen título definitivo pero a las que me referiré como Un Azul Para Marte (respetando el original de Saramago, o quizás no, quizás me refiera a ellas como Mis Crónicas Marcianas) tienen el siguiente tema:

Un hombre hace un viaje a Marte, allí entabla relación con sus habitantes que le muestran como funciona su sociedad y le confiesan que ellos no pueden ver todos los colores. Al regresar a la Tierra, el hombre encuentra una cura y se la manda a los marcianos. (Vamos a obviar que los marcianos son más adelantados y que de hecho, este hombre pertenece a una especie que llama Tierra a un planeta compuesto en casi el 80% por agua). Los marcianos reciben la cura, lo que va a cambiar en cierta forma su sociedad y las normas que los rigen.

Imagino que en cuento Kanif Beruna recibió mi propuesta junto con el relato, enseguida se puso a dibujar bocetos, la mayoría en la mente, imaginando el punto de vista del narrador y lo que realmente se puede mostrar. Y sobretodo, qué colores se pueden mostrar (esto ha dado algún problema que comentaré más adelante).

Y no solo dibujó en su mente los primeros croquis, sino también en papel, pues no tardó en contestarme con sus primeras ideas escaneadas.

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Primeros Bocetos, por Kanif Beruna

La imagen anterior es, según sus palabras, “los primeros dibujos que hice sobre el cuento, para hacerme una idea general de cómo lo iba a enfocar”

En estos primeros dibujos me di cuenta enseguida de que ibamos a tener un problema con el punto de vista en Marte. El cuento estaba narrado en primera persona, lo contaba el hombre viajero, él puede ver todos los colores, los marcianos solo en uno así que ¿En qué color ilustrarlo?.

Sin duda debería haber cambios en la historia.

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